LA EDUCACIÓN
DE LA PERSONA CON SÍNDROME DE DOWN
María Victoria Troncoso
Presidenta, Fundación Síndrome
de Down de Cantabria
ESQUEMAS
1. Definiciones
Acción o efecto de educar
Educar
1. Dirigir, encaminar,
adoctrinar
2. Desarrollar o perfeccionar
las facultades intelectuales y morales del niño
o del joven por medio de preceptos, ejercicios,
ejemplos, etc.
3. Desarrollar las fuerzas
físicas por medio del ejercicio, haciéndolas
aptas para su fin
4. Perfeccionar, afinar
los sentidos. Educar el gusto.
5. Enseñar los
buenos usos de urbanidad y cortesía
2. Objetivos
•Desarrollo de capacidades
•Curación
en su caso, o atenuación de las consecuencias
negativas de la trisomía
•Prevención
y evitación de efectos secundarios perjudiciales
•Logro de la máxima
autonomía del niño y de la familia
•Adquisición
progresiva de conductas adecuadas a la edad y al entorno
3. Educación integral
Integrada – Integradora
Objetivo: el bien “ser”, y el bien “estar”,
y el bienestar propio y ajeno
a) Lo psíquico
- Afectividad
- Emociones y sentimientos
- Personalidad
- Valores y actitudes
- Fe religiosa
b) Lo físico
- Salud, higiene, nutrición
- Motricidad gruesa y
fina
- Deporte.
c) Lo intelectual
- Atención –
Percepción – Memoria
- Resolución de
problemas
- Aprendizajes académicos
- Lenguaje
4. La familia
•Su aceptación
incondicional
•Posee plasticidad
•Su tiempo de atención
es permanente
•Aborda la totalidad
del ser
•Es unambiente natural
•La enseñanza
informal y adaptada
•Ofrecen modelos
•Aporta los aprendizajes
fundamentales
•Las relaciones
interpersonales son constantes
•Existe una gran
comunicación
5. El profesional
•Conocedor de los
niños y de la evolución infantil
•Experto en un área
•Experto en métodos
de intervención y enseñanza
•La programación
y actuación: sistemática y estructurada
•La dedicación
parcial: limitada a una etapa, o especialidad, o edad
•La intensidad de
la intervención
•La evaluación
de los objetivos alcanzados
•El ambiente específico
o formal
6. Cualidades de un buen educador
•Realismo
•Confianza
•Entusiasmo
•Paciencia activa
•Serenidad
•Enfoque positivo
•Respeto incondicional
y valoración
•Aceptación
y afecto
•Sensibilidad y
percepción
•Flexibilidad, adaptación
•Sentido del humor
•Alegría
¡Qué
bien estoy contigo!
¡Qué
bien que existas!
¡Qué
bien que seas tú!
7. Claves para una educación de calidad
Objetivo: Confianza, satisfacción, respeto por
uno mismo y bienestar emocional
a) Conocerle y valorarle individualmente en sus
habilidades y posibilidades, sin destacar sus limitaciones
y debilidades. Aprender a “mirar” y “ver”.
b) Aceptarle como es y no como se desearía
que fuera. Ayudarle a superarse y a mejorar, pero
sin intentar quitarle el síndrome o la patología
irreversible para hacerle “normal”.
c) Confiar plenamente en que si se actúa adecuadamente
con ella, siempre es capaz de aprender y progresar.
d) Darle ejemplo, comportándose habitualmente
con amabilidad: dándole las gracias, pidiendo
“por favor” y disculpándose con
ella siempre que sea preciso.
e) Valorar sus esfuerzos y sus logros, aunque sean
pequeños. Es preciso aprender a detectar los
avances y manifestárselo frecuentemente.
f) Respetarle de un modo absoluto, sin ningún
tipo de frase peyorativa o desesperanzada. Sancionar
solamente y en privado las conductas inadecuadas,
respetando siempre su persona y sus intenciones.
g) Compararle sólo consigo misma, haciéndole
ver sus propios logros. No utilizar nunca a otra persona
como modelo o patrón
h) Estimularle con optimismo realista para que se
esfuerce y logre metas alcanzables para ella. No tirar
la toalla ni dar las batallas por perdidas. Tal vez
sea preciso cambiar las actividades o los objetivos.
i) Facilitarle que sea protagonista activa en el mayor
número posible de situaciones, actividades
y decisiones que le afecten.
j) Esperar cuanto sea preciso para conseguir un objetivo,
participando a su lado activa y conjuntamente para
lograrlo.
k) No hablar nunca a otros, delante de ella, en tono
negativo: ni de sus fallos o problemas, ni de los
sentimientos o de la frustración que puede
provocar.
l) Evitar siempre la protección excesiva así
como la demasiada exigencia, intentando adaptarse
realmente –no idealmente– a su capacidad,
a su ritmo de aprendizaje y a sus necesidades. Consultar
a expertos.
m) Luchar personalmente, a diario, contra el desánimo,
el cansancio, la desilusión, la desgana, la
tristeza: rodeándose de personas que ayuden,
realizando actividades gratas, descansando y dejándose
ayudar.
n) Sonreírle con frecuencia como signo de aceptación
y estímulo. Practicar el sentido del humor
ante situaciones molestas de poca importancia. Pasarlo
bien con ella y divertirse juntos.
ñ) Pensar que cada día es el primero
de los que se tienen por delante, y que sólo
hay que esforzarse ese día. No mirar hacia
atrás, que es inmodificable, y no preocuparse
por el futuro que es imprevisible. Sólo el
hoy y cuanto ahora hagamos bien, es la garantía
de un mañana mejor.
8. Sugerencias sobre el modo de trabajar con
su hijo o alumno con síndrome de Down
a) Establezca una rutina sobre el lugar de
trabajo y el momento del día más adecuado:
que el niño sepa cuándo es tiempo de trabajar
y qué se espera de él en ese rato.
b) Elimine todas las cosas que puedan distraer al
niño. Hay que facilitarles la concentración.
Si está en casa, que no hay en ese momento ni
radio, ni televisión, ni hermanos o hermanas
alrededor. Dedíquese sólo a él
en ese rato. (Posteriormente tendremos que planificar
su autonomía en el trabajo, acostumbrándole
a que vaya trabajando solo).
c) Tenga en la mesa de trabajo sólo lo necesario
para cada una de las actividades que está enseñando
al niño. Si ve los materiales de otras tareas,
puede estar más interesado ene ellos que en lo
que usted quiere que haga o aprenda.
d) Antes de iniciar la sesión, decida qué
va a enseñarle y en qué orden. Empiece
por una tarea sencilla que el niño sepa hacer,
y continúe después con las más
difíciles o que exigen mayor concentración.
Deje para el final las actividades que más le
gustan al niño. Así trabajará con
más atención en lo que más le cuesta
y las actividades más gratas actuarán
como premios.
e) Consiga la atención del niño antes
de empezar a enseñarle cualquier actividad. Esté
seguro de que el niño está bien sentado,
que le mira, las manos están quietas y está
preparado para empezar a trabajar. El niño aprenderá
pronto a prepararse adecuadamente con sólo decirle:
“¿Preparado?”… Esto ahorrará
repetirle las instrucciones o que se equivoque por falta
de atención a la orden dada.
f) Al darle instrucciones utilice siempre un lenguaje
que el niño entienda. No haga más difícil
el aprendizaje usando palabras o expresiones que el
niño no capta. Dé una breve explicación
o un mandato corto, o muéstrele qué tiene
que hacer, haciéndolo usted antes que el niño
(modelaje).
g) Evite darle pequeñas “claves”
que él capta sin que usted se dé cuenta,
porque el niño aprenderá menos. En cada
actividad no le ayude más que lo imprescindible
y que usted haya previsto. Por ejemplo: evite mirar
al dibujo o bloque lógico que quiere que el niño
señale o coja (cuando sea suficiente la orden
verbal); no le retire la mano cuando el niño
esté contando objetos, antes de que el niño
coja más de los pedidos, porque tardará
más en captar la noción de contar. Debe
procurar mirar al niño y no a los materiales,
y debe cambiar con frecuencia la posición de
los objetos.
h) Recuerde que el tiempo de trabajo, aunque sea un
rato de esfuerzo para su hijo o alumno y para usted,
debe ser un rato agradable, sin tensiones ni ansiedad,
sin nerviosismos y menos aún enfados. Si usted
no está relajado, es mejor dejarlo para otro
momento. Los dos deben disfrutar en la sesión
de trabajo, y a usted le corresponde contagiar al niño
la ilusión y el entusiasmo por lo que están
haciendo juntos.
i) Es fundamental anotar un breve resumen concreto
de cada sesión de trabajo para reflejar qué
objetivos van consiguiéndose y cuáles
son las dificultades. Ello ayuda mucho para ver los
progresos que va haciendo el niño y permite reajustar
los objetivos de las sesiones siguientes.
j) Todos los niños son capaces de aprender
mucho si sabemos enseñárselo. Cuando un
niño no aprende, el educador debe plantearse
qué está haciendo mal, qué otros
objetivos o métodos o materiales debe emplear
para facilitar al niño el aprendizaje programado.
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