CARACTERÍSTICAS
PSICOLÓGICAS DEL NIÑO CON SÍNDROME
DE DOWN
Emilio Ruiz Rodríguez. Psicólogo
FUNDACIÓN SÍNDROME DE DOWN DE CANTABRIA
e-mail: emilioruiz_rodriguez@ozu.es
Para programar la intervención educativa más
conveniente para un alumno con síndrome de Down
concreto, se ha de partir de un conocimiento realista
y actualizado de las peculiaridades del aprendizaje
de estas personas. Por ello es esencial comenzar por
precisar cuáles son sus principales características
psicológicas y planificar a partir de ahí
las actuaciones educativas precisas. Un mejor conocimiento
nos permitirá realizar una más adecuada
intervención.
Se va a partir de dos premisas, que enmarcan toda la
exposición posterior:
1.- La variabilidad existente entre los niños
con síndrome de Down es tan grande e incluso
mayor que la que se da en la población general.
Por ejemplo, los márgenes temporales en que adquieren
determinadas capacidades o hitos de desarrollo como
la marcha o el habla, son más amplios. No hay
dos niños con síndrome de Down iguales.
Hemos de evitar los tópicos y las generalizaciones.
2.- La prudencia en el planteamiento de expectativas.
No podemos determinar a priori lo que pueden llegar
a aprender. Se ha de ser cauteloso respecto a las expectativas
que se creen sobre sus posibilidades futuras.
Se realizará un repaso por bloques psicológicos
estudiando las características propias del SD
y aportando sugerencias de intervención para
aplicar en el trabajo educativo diario. Por supuesto,
estas características no se dan siempre ni en
todos, ya que el único rasgo común a todos
los alumnos con SD es la trisomía del par cromosómico
21.
CARACTERÍSTICAS
BIOLÓGICAS/FISIOLÓGICAS QUE PUEDEN AFECTAR
A SU PROCESO DE APRENDIZAJE
• Cardiopatía.
• Alteraciones oculares y de la audición.
• Hipotonía muscular (flacidez) y laxitud
de los ligamentos.
• Alteraciones de la función tiroidea.
Hipotiroidismo fundamentalmente.
• Umbral más alto de percepción
del dolor.
• Desarrollo evolutivo: retraso en la adquisición
de las distintas etapas.
Sugerencias de intervención:
• Seguir las pautas del programa de salud
para personas con SD: www.downcantanbria.com/articuloS1.htm
• Realizar las revisiones médicas periódicas
(oculares, auditivas, de la función tiroidea).
• Es recomendable que practiquen ejercicio físico
regular.
• Se ha de estar atentos a sus quejas cuando
manifiesten sentir un dolor y a su malestar o aspecto
decaído
• Procurar no utilizar términos “médicos”
al referirse a personas con síndrome de Down
(“pacientes”, “enfermos”,
“afectados”)
• Intervención educativa: les hemos alargado
la vida, trabajemos ahora para ensanchársela.
PERSONALIDAD
Realizando una revisión a la bibliografía
científica y de divulgación sobre SD se
pueden recoger calificativos que constituyen los estereotipos
sobre las personas con SD. Se les califica de obstinadas,
afectuosas, sociables o sumisas. En conjunto son afirmaciones
sin clara justificación y en muchos casos sin
fundamento. Ocasionan generalizaciones perjudiciales,
que confunden a padres y educadores y en muchos casos
determinan las expectativas que sobre ellos se hacen
unos y otros. Sin embargo y por encima de estereotipos
y coincidencias aparentes se encuentra una rica variedad
de temperamentos.
Con la salvedad anterior, algunas características
generales de la personalidad de los alumnos con SD son:
• Escasa iniciativa.
• Menor capacidad para inhibirse.
• Tendencia a la persistencia de las conductas
y resistencia al cambio.
• Menor capacidad de respuesta y de reacción
frente al ambiente.
• Poca perseverancia en las tareas y utilización
de la capacidad social para eludirlas.
• Suelen mostrarse colaboradores y ser afectuosos
y sociables
• En el mundo laboral se están mostrando
constantes y tenaces, puntuales y responsables, realizando
las tareas con cuidado y perfección.
Sugerencias de intervención:
• Más que “aceptarles como son”
(“pobrecillo”), ayudarles a mejorar.
• Se ha de adaptar el programa educativo a la
personalidad de cada uno.
• Hay que favorecer su participación
en juegos y actividades de grupo.
• Es preciso proporcionar el control externo
para inhibir sus actuaciones que con el entrenamiento
se convertirá en autocontrol.
• Conviene acostumbrarles a que cambien de tarea
de vez en cuando.
MOTRICIDAD
• Torpeza motora, tanto gruesa (brazos y piernas)
como fina (manos).
• Lentitud en sus realizaciones motrices.
• Mala coordinación.
• Hipotonía muscular y laxitud de los
ligamentos.
• Dificultades con lo antigravitatorio (saltar,
subir).
• Tendencia al sobrepeso
Sugerencias de intervención:
• Programas de atención temprana
• Ejercicio físico regular. Aprovechar
las actividades cotidianas.
• Práctica de deportes y otras actividades
físicas.
• Estudio previo de sus características
físicas y de salud para prevenir riesgos
• Requieren una ingesta calórica menor
que otros niños de su misma edad y estatura
ATENCIÓN
• La atención varía en función
del interés de la tarea (motivación).
• Dificultad para mantener la atención
sobre todo durante periodos de tiempo prolongados.
• Facilidad para la distracción frente
a estímulos diversos y novedosos.
Sugerencias de intervención:
• Es preciso programar ejercicios para que
aumenten sus periodos de atención.
• Actividades variadas y amenas
• Es conveniente mirarles cuando se les habla,
comprobar que atienden, eliminar estímulos
distractores cuando se trabaja con ellos, presentarles
los elementos de uno en uno y evitar enviarles diferentes
mensajes y estímulos al mismo tiempo.
• No se ha de confundir la falta de atención
con la demora en la respuesta, algo que se da habitualmente,
ya que su periodo de latencia (tiempo que tardan en
responder) es más largo.
PERCEPCIÓN
• Mejor percepción y retención
visual que auditiva.
• Su umbral de respuesta general ante estímulos
es más elevado.
Sugerencias de intervención:
• Se debe presentar la estimulación
siempre que sea posible a través de más
de un sentido (multisensorial),
• El modelado o aprendizaje por observación,
la práctica de conducta y las actividades con
objetos e imágenes son muy adecuados.
INTELIGENCIA
• El SD siempre se acompaña de discapacidad
intelectual (no mental), en diferentes grados.
• Nivel intelectual en el rango de la deficiencia
ligera o moderada, en general.
• Obtienen mejores resultados en las pruebas
manipulativas que en las verbales.
• Entienden literalmente lo que les dicen. No
entienden las bromas ni las frases con doble sentido.
• Es difícil para ellos generalizar lo
que aprenden.
• Necesitan más tiempo para responder.
• Les cuesta entender varias instrucciones dadas
en orden secuencial (seguidas).
Sugerencias de intervención:
• No se ha de olvidar que tienen discapacidad
intelectual. Es preciso hablarles más despacio;
si no entienden las instrucciones repetirlas con otros
términos diferentes y más sencillos.
• Se les ha de dar el tiempo que necesitan.
• Trabajar desde lo concreto a lo abstracto,
de lo manipulativo a lo intelectual.
• Hacer un trabajo sistemático con las
bromas e ironías.
• Se pueden y se deben utilizar programas de
educación emocional.
ASPECTOS COGNITIVOS
• Dificultad para manejar diversas informaciones.
• Lentitud para procesar y codificar la información
y dificultad para interpretarla.
• Les resultan dificultosos los procesos de
conceptualización, abstracción, generalización
y transferencia de los aprendizajes.
Sugerencias de intervención:
• Es conveniente hablarles despacio, con mensajes
breves, concisos, sencillos, directos y sin doble
sentido.
• Se les ha de dar tiempo para que contesten,
sin adelantarse a su posible respuesta.
• Es preciso explicarles hasta las cosas más
sencillas, no dando por supuesto que saben algo si
no lo demuestran haciéndolo.
• Se ha de prever en la programación
la generalización y mantenimiento de las conductas,
practicándolas en diferentes lugares y momentos.
MEMORIA
• Memoria procedimental y operativa, bien
desarrollada (pueden realizar tareas secuenciadas
con precisión).
• Mejor memoria visual que auditiva.
• Les cuesta seguir más de 3 instrucciones
dadas en orden secuencial.
• Son capaces de retener de 3 a 6 dígitos
tras escucharlos (3-4 dígitos en la mayor parte
de los casos / 3-5 ímágenes).
Sugerencias de intervención:
• Es esencial el entrenamiento de la memoria.
• Necesitan que se les proporcionen estrategias
(subvocalizar, nombrar los objetos, agruparlos en
categorías).
• Es recomendable practicar en las tareas cotidianas
en casa y en el colegio (transmitir recados, por ejemplo).
LENGUAJE
• El nivel lingüístico va por
detrás de su nivel lector, de su capacidad
social y de su inteligencia general.
• Mejor puntuación en pruebas manipulativas
que verbales.
• Tienen dificultad para dar respuestas verbales;
dan mejor respuestas motoras.
• Tienen mejor capacidad de lenguaje comprensivo
que expresivo.
Sugerencias de intervención:
• El lenguaje es conveniente que sea trabajado
individualmente con cada uno de ellos, incluso con
el apoyo de especialistas.
• En la clase, utilizar lo menos posible exposiciones
orales y largas explicaciones.
• A hablar se aprende hablando. Hablarles y
escucharles son las mejores estrategias.
• El ordenador puede ser un instrumento muy
útil para alcanzar estos objetivos.
• La lectura y la escritura favorecen el desarrollo
de su lenguaje.
CONDUCTA
• No suelen presentar problemas destacables
de conducta.
• La mayoría pueden incorporarse con
facilidad a entornos sociales normalizados, como los
centros de integración escolar.
• A veces son necesarios programas de modificación
de conducta y de apoyo conductual positivo, que por
lo común dan buenos resultados con ellos.
Sugerencias de intervención:
• Lo más importante es la normalización,
es decir, tratarles del mismo modo que a los demás
y exigirles lo mismo que a ellos.
• Tanto la sobreprotección como la dejadez
y el abandono son actuaciones negativas.
• Principio de actuación: las tres “R”:
Reglas – Rutinas – Responsabilidades.
• En el caso de los colegios, la coordinación
entre todos los profesores y con la familia es esencial
para intervenir en aspectos de conducta.
SOCIABILIDAD
• En conjunto alcanzan un buen grado de adaptación
social.
• Sin una intervención sistemática
su nivel de interacción social espontáneo
es bajo.
• Suelen mostrarse dependientes de los adultos.
• Se dan en ocasiones problemas de aislamiento
en situación de hipotética integración.
Sugerencias de intervención:
• Es conveniente establecer normas claras
y razonadas.
• Se ha de proporcionar control conductual externo,
como paso previo hacia el autocontrol,.
• Se recomienda la participación en todo
tipo de actividades sociales en el entorno social
real del niño.
• Los programas de entrenamiento en habilidades
sociales pueden ser aplicados con éxito y se
obtienen resultados observables en poco tiempo.
REFLEXIÓN FINAL
Cuando hace 30 años se describían las
principales características psicológicas
de las personas con síndrome de Down, se ofrecían
peculiaridades como “sobrepeso”, “nula
relación social”, “analfabetismo”
y “deficiencia mental severa o profunda”.
En la presentación actual, se muestra cómo
estas limitaciones han sido superadas: términos
tales como “adecuado estado de salud”, “aspecto
externo correcto”, “hábitos de autonomía
personal adquiridos”, lectores como grupo”
“práctica de deportes”, “participación
en diversos entornos sociales”, “discapacidad
intelectual leve o moderada”, describen de forma
más adecuada lo que es el síndrome de
Down en la actualidad.. Y ello es debido a que estas
características no son estables, dado que se
produce una interrelación constante entre condiciones
ambientales y sustrato genético. La intervención
ambiental produce mejoras observables incluso en una
discapacidad con una carga genética tan substancial
como es el síndrome de Down. El tono muscular,
el nivel intelectual, las habilidades sociales, la lectura
y la escritura o el lenguaje son campos en los que se
han producido avances impensables hace algunos años.
En esa línea se ha de seguir, con el convencimiento
corroborado por los hechos de que la intervención
educativa bien programada y sistemáticamente
realizada produce resultados y es eficaz. Y la responsabilidad
de ese avance recae en los educadores, padres y profesionales
fundamentalmente, además de en otros colectivos
sociales, como los médicos, los periodistas o
los empresarios, cuya implicación en este proceso
es fundamental.
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