TERAPÉUTICA
No existe en el momento actual ningún tratamiento
médico que “cure” el síndrome
de Down, o que suprima el cromosoma 21 extra, o que
contrarreste o anule las acciones de las copias de genes
que existen en exceso. Disponemos, sin embargo, de muy
buenas estrategias terapéuticas mediante las
cuales se consigue incorporar a cada individuo en la
sociedad, en donde va a ser capaz de desarrollar sus
múltiples habilidades personales.
Ámbito médico
Es posible mantener la buena salud mediante acciones
que curan, alivian o previenen las alteraciones orgánicas
que forman parte del síndrome de Down. Para ello
es preciso seguir las especificaciones señaladas
en la sección anterior, atendiendo a las características
propias de cada edad: recién nacido y primer
mes, infancia, niñez y adolescencia, adultez
y ancianidad.
Se recomienda seguir estrictamente los programas de
salud específicos para el síndrome de
Down, que se pueden ver en las siguientes páginas:
http://www.down21.org/salud/salud/mainsalud.htm
http://www.downcantabria.com/articuloS1.htm
Ámbito psicopedagógico
Se trata de promover, fomentar, activar y mejorar
las habilidades psicomotoras, cognitivas y conductuales.
Las buenas prácticas, que se inician con la correcta
información, recepción y evaluación
de la noticia, tienen su continuidad en los programas
de Atención Temprana así como en la aplicación
de las estrategias psicopedagógicas dirigidas
a atender, mejorar o enderezar los problemas que son
explicados en la sección correspondiente (Educación).
En cada una de las subsecciones, tras la descripción
de cada problemática se especifica el tipo de
intervenciones que conviene realizar.
Es preciso llamar la atención sobre las “terapias”.
Frecuentemente las familias de los niños con
síndrome de Down son bombardeadas con anuncios
y consejos sobre terapias de todo tipo, algunas muy
activa e insensatamente promocionadas en internet (ionización,
celuloterapia, etc.). Algunas de ellas son absurdas,
otras innecesarias, otras son propuestas como terapias
cuando se trata simplemente de actividades aconsejables
no según las circunstancias personales y familiares
(animales de compañía, equinoterapia,
delfinoterapia, etc.).
El valor de las distintas terapias es analizado detalladamente
en la siguiente página web:
http://www.down21.org/salud/terapias/mainterapias.htm
En ocasiones, el niño o joven con síndrome
de Down es sometido a diario y en horarios interminables
a sesiones y profesionales múltiples, incluso
duplicados, para atender a distintas “terapias”
(fisio, lenguaje, etc.). Esto es altamente perjudicial
para el niño, que necesita tiempo de asimilación,
de distracción, de descanso y relajación.
Una tensión y exigencia mantenidas promueven
rechazo en forma de conductas inapropiadas: distracción,
irritabilidad, agresión.
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